C16- LAS MUJERES AQUI NO EXISTEN.
C16- LAS MUJERES AQUI NO EXISTEN.
La puerta de la habitación se cerró con un golpe que resonó en las paredes, entonces Zayd la soltó. Mariam trastabilló un paso hacia adelante, se recuperó y se giró. Su shayla se había corrido levemente hacia un lado y no hizo nada por acomodarlo.
—¿En qué estabas pensando? —La voz de Zayd llegó baja, tensa—. Delante de mi padre. Delante del servicio. ¿Sabes lo que acabas de hacer?
—Defenderme. —Mariam cruzó los brazos—. Algo nuevo para ti, supongo.
—Eres mi es