C158-MI RESPONSABILIDAD
El tintineo del hielo contra el cristal fue el único sonido que rompió el pesado silencio del despacho. Tras una ducha rápida que no logró quitarle el cansancio del viaje, Baron vestía ahora un pantalón de casa gris y una camisa blanca de lino con las mangas remangadas hasta los antebrazos. Apoyado contra el borde de su escritorio, observaba a su amigo, quien había tomado un vuelo de emergencia desde Washington esa misma tarde.
Killian clavó la mirada en el líquido ámbar