C131: EL PRIMER TALAQ
Zayd convocó a Jade a las diez de la mañana del día siguiente.
No mandó un mensaje elaborado, tampoco hubo protocolo ni cortesía. Solo una instrucción transmitida a través de uno de los guardias: el jeque la esperaba en el despacho a las diez.
Jade llegó a las diez en punto.
Entró con la cabeza alta y la abaya perfectamente colocada y los ojos que barrían la habitación con esa velocidad suya de siempre, catalogando, midiendo, buscando el ángulo antes de que nadie dijera nad