C130- EL JEQUE IBRAHIM QUIERE VERTE
El mensaje llegó mientras Mariam todavía tenía el jugo en la mano. Uno de los guardias de Ibrahim se presentó en la puerta con una inclinación breve y tres palabras: el jeque la esperaba.
Mariam se quedó quieta un segundo con el vaso a medio camino.
Zayd levantó los ojos desde el otro lado de la mesa y leyó su cara antes de que ella dijera nada.
Luego sonrió.
—Mi padre es justo, después de todo.
Mariam lo miró.
—Tu padre me miró desde que llegué como si fuera