C114- QUE ALÁ TE REPRENDA
El taller de Kerem tenía una habitación en la parte trasera que era exactamente lo que era: cuatro paredes, una cama, una silla y una bombilla colgando del techo, Baron entró, fue directo al lavabo del rincón y abrió el grifo.
Yasmine dejó el bolso sobre la silla y sacó una bolsa que había traído del centro comercial.
—Te compré esto. —La puso sobre la cama—. Sé que esa ropa te queda pequeña. Supongo que tienes la misma talla que mi primo Abdullah, espero que te sirva.