C101-CUMPLEAÑOS DEL JEQUE
Las clases terminaron pasadas las tres de la tarde.
Mariam llegó a su cuarto con los hombros tensos y la cabeza llena de protocolos, ángulos de inclinación y el orden correcto para servir el café según el rango del invitado. Se quitó el velo, lo dejó sobre la silla y se sentó en el borde de la cama con los ojos cerrados durante un minuto entero.
Umm Faris era implacable. Pero funcionaba. Y eso era lo más irritante de todo.
Tocaron la puerta suavemente.
—Adelante.
Sila