C100-HUMILLAR A LA PRIMERA ESPOSA
Las clases empezaron a las ocho de la mañana.
Umm Faris llegó con una carpeta bajo el brazo, una taza de café que nadie le había ofrecido y la misma expresión de quien lleva décadas sin sorprenderse de nada.
Encontró a Mariam sentada en el salón principal con las piernas cruzadas y una revista de moda en la mano.
—Revista fuera —dijo Umm Faris sin saludar.
Mariam levantó los ojos.
—Buenos días para usted también.
—Buenos días. Revista fuera.
Mariam la dejó en l