47. Su majestad.
POV Amet.
Estoy cerrando un trato importante. Ni siquiera ha terminado de hablar el hombre frente a mí cuando el teléfono empieza a sonar. Detesto las interrupciones.
Desvío apenas la mirada hacia mi asistente. No hace falta hablar, ni un gesto más. Él capta mi orden de inmediato. Se inclina con respeto, como dicta el protocolo.
—Disculpen, señores, la interrupción. Pero debo responder —dice, saliendo del sala de reuniones.
Los otros hombres asienten en silencio.
—Bien, ¿en qué íbamos? —pregunt