Llegaron a lo que parecía una casa abandonada, era una gigantesca casa estilo romano, podría ser del siglo dieciocho, era espectacular.
-Qué lugar más hermoso, no imaginaba que cerca de la ciudad hubiese algo como esto, dijo Zaira bastante asombrada.
-Sabía que te gustaría, era la casa de mi abuelo, cuando crecí dejé de venir a este lugar, cuando él se hizo mayor lo llevé a vivir conmigo, siempre me decía que deseaba volver al lugar en donde fue feliz con mi abuela y nunca pudo hacerlo.
-¿Es tu