EN LA MANSION DEL ABUELO.
-Mi vida, ya salí del restaurante, porque no te inventas algo y paso por ti, escribió Dante.
-Estoy en casa de Stella, pasa por mí acá y me voy contigo, mamá salió del país y estaré con ella toda la semana, contestó Zaira.
En menos de media hora estaba Dante en el apartamento de Stella, Zaira subió al auto y con un apasionado beso se saludaron nuevamente.
-Tengo una idea, dijo Dante, sonriendo.
Comenzó a conducir hacia el norte mirando a la chica de reojo y tomando su mano, dando besos en el do