Ámbar
Aquella chica se ha ido haciendo más presente en mi vida desde que tengo que ir a monitores. Al principio, me invadió un poco de paranoia al verla tan seguido, pero se me pasó cuando me contó que su embarazo es de riesgo. Además, su esposo, dos años mayor que ella, la cuida con mucha dedicación. Ambos son muy amables conmigo, así que yo también trato de serlo con ellos.
—Mi bebé se llamará Sebastián —me comenta mientras estamos sentadas en el sofá, donde nos ponen las correas para medir la