Capitulo 12: Curvas, Calor y Nuevas Caras
El sol del mediodía en Thalassa no perdonaba. Isabella regresaba de su expedición con Martha, cargada con un par de bolsas de papel. Siguiendo el consejo de la mujer, había elegido ropa práctica para el trabajo, pero para soportar el bochorno del camino, se había decantado por un vestido de lino color crema. Era corto, terminando a mitad del muslo, y aunque era holgado, la brisa marina se encargaba de pegarlo a su cuerpo en los lugares estratégicos, delineando esa figura que tanto intentaba esco