CAPÍTULO 80 —Estaba loco.
Anastasia.
La emoción y la sorpresa llenaron mi corazón mientras observaba la pequeña imagen en la pantalla. Un torrente de emociones recorrió todo mi ser, dejándome sin palabras. Estaba embarazada, llevaba en mi vientre la maravilla de la vida.
La doctora sonrió comprensivamente mientras me pasaba un pañuelo para secar mis lágrimas. Sabía que este era un momento especial y único, y me permitió tomarme un momento para asimilar la noticia.
Todo era real.
Después de unos minutos, recuperé la c