CAPÍTULO 79 — Impactada.
Alexey Kozlov.
Desperté de golpe, bañado en sudor y jadeando. Mi corazón latía desbocado, y tardé unos segundos en darme cuenta de que estaba en una habitación de hospital. El dolor punzante en mi costado me recordó la realidad de lo que había sucedido. Miré a mi alrededor, buscando desesperadamente a Anastasia, pero solo encontré una reunión de personas, que se aceleraban por hacer algo, y cuando miré mi mano, ya no la sostenía.
—¡Ana! —grité.
Traté de incorporarme, y sentí como lo que estaba