—¿Mikhail te hizo algo? —Mila miró a Sergei que sostenía su brazo y negó.
—No… yo… ¿Sabes? Ni me gustan estas cosas…
—Lo sé… solo estás complaciendo a Sara… —Sergei podía sentir su mano en Mila, y la tuvo que quitar.
Sabía perfectamente que Mila era ajena a todo lo que podía sentir por ella, y no decía que estaba enamorado, pero mentiría si negara que Mila le atraía de alguna forma.
Todo había comenzado cuando sintió que de alguna forma debía protegerla, al igual que sus hermanos había comparti