—Ni por nada del mundo te dejaré sola…
—Es un tema que no tiene discusión… —Iván completó después de Mikhail, mientras Alexey observaba largamente a Mila.
Los cuatro estaban encerrados en la biblioteca personal de la mansión, porque ella había decidido hablar de ello.
—No estoy pidiendo permiso. Solo les anuncio, ustedes pueden hacer sus planes, también, además, el padre de Mauro, está insistente…
—¿Y qué mierd@s nos importa? —Alexey preguntó y Mikhail se masajeó la cien.
—Si nos importa Al