Sibel y Ana se levantaron cuando vieron llegar a Iván y a Mila a la casa, pero los ojos de Iván le enviaron un mensaje a su esposa.
—¿Alexey? —Ana preguntó un poco preocupada—. Pensé que vendría contigo… tal vez… —pero Iván negó.
—No… parce que tiene una charla privada y complicada, así como la que tendremos con esta chica… —Y Anastasia observó a Sibel, mientras Mila bajó la mirada como si sus pensamientos estuvieran en otro mundo.
—¿Puedes prestarme un auto? —Sibel frunció el ceño ante la peti