CAPÍTULO 44 —Inténtalo.
Alexey Kozlov.
—¿Quieres a mi hermana? —parpadeé lentamente mirando en la dirección de Irina, que había recorrido toda la oficina y sin más se había detenido frente a mí para preguntar.
—Claro… —respondí de forma vaga—. ¿Por qué lo preguntas?
Irina se acercó alzando los hombros y sonreí.
—¿Te puedo decir un secreto? —ella susurró y me puse alerta.
—Por supuesto… puedes decirme cualquier cosa, y nunca diré nada…
Irina miró a su espalda, y luego se giró hacia mí.
—Papá dice que ella va a casarse