CAPÍTULO 43 — Inseguridades a flote.
Anastasia.
No pude apartar la vista de Sasha mientras se alejaba, su presencia había despertado algo en mí, una sensación de intriga y al mismo tiempo, de temor. No entendía cómo podía estar ella aquí, en esta inauguración, como invitada especial. El corazón me latía con fuerza y mi mente intentaba procesar toda esta nueva información.
Los últimos invitados llegaron por arte magia en lo que quedaba de tiempo, pero yo estaba demasiado intranquila, fría, y algo dispersa cuando escuché esa voz.
—