CAPÍTULO 36 —Sasha.
Anastasia.
—Nunca tuve tanto miedo… ni siquiera cuando me dijiste que querías corromperme… —noté su sonrisa curvada, y sus dedos bajaron por mi espalda para acariciar mi piel.
Dejé mi rostro en su pecho, y luego inhalé su olor.
—Para tener tanta fe… eres desconfiada… ¿O solo lo haces por lo que soy? —él se despegó de mí para mirarme a los ojos.
—Olvídalo… Sibel va a casarse pronto… hablé con ella… —él despegó su mirada y asintió.
—¿Y por qué el cambio repentino de tema? Hablo con Iván siempre…