El rugido del motor resonaba en los oídos de Mila mientras manejaba por las calles de la ciudad. El encuentro con su padre la dejó con un nudo en el estómago y una sensación de desesperación. Trataba de comprender las palabras que había escuchado en la cafetería, pero la realidad era abrumadora. Sus pensamientos se agolpaban, y el recuerdo de Moscú resurgía con fuerza.
Al llegar a la organización, fue recibida con algunas caras sorprendidas, y otras sonrisas un poco disimuladas, sabía que había