El corazón de Mila latía con fuerza mientras observaba a Carla en la distancia. Estaba claro que la presencia de ellos juntos no pasaría desapercibida, y Mila sabía que la situación podría volverse explosiva en cualquier momento, y más con una persona como Carla.
—¿Qué haremos? —preguntó Mila, nerviosa, mientras sentía la mirada penetrante de Carla sobre ellos, e incluso ella comenzó a caminar a su sitio.
Mikhail la miró con confianza y le dio una sonrisa tranquilizadora.
—Relájate, Mila… es