—Eres su hermano, coño…
—Alex…
—Déjalo mamá… realmente quiero hablar con papá un rato.
Mila entró en ese preciso momento, todas las miradas se tornaron para ella, y sintió que ella estaba en el momento equivocado.
Mikhail frunció el ceño, y luego se preguntó que hacía ella aquí.
—¿Quieres que me quede? —Sara llamó la atención de Mikhail y él negó.
—No… ustedes tienen que irse, es tarde…
—Vendré mañana, Mikhail… —Alex le dijo levantándose de la cama.
—¿No hablaremos?
—¿Y dejar que tu mam