Mundo ficciónIniciar sesiónElena Kozlov había perdido todo—amante, organización, propósito—pero le quedaba una cosa: la promesa de sangre que juró sobre la tumba de su hija.
La casa segura de la CIA en las afueras de Ulán Bator parecía una fortaleza impenetrable. Muros de tres metros, cámaras de vigilancia en cada ángulo, guardias armados en rotación constante. Un búnker diseñado para proteger a testigos de alto valor, diplo







