El silencio se extendió entre ellos, cargado de tensiones y emociones reprimidas que se negaban a salir a la superficie. Zahar sintió la intensidad de la mirada de Kereem sobre ella, como si estuviera escudriñando cada parte de su ser en busca de respuestas que ni siquiera ella misma podía ofrecer.
Y era cierto, no tenía una sola palabra por decir, ni cómo actuar. Estaba impactada, sacada de su forma, con lo que Kereem acababa de decirle, mientras en su estómago sentía un calor que nunca experi