Zahar…
El cansancio se había convertido en una sombra pegajosa que no se desprendía de mí. Estas últimas semanas habían sido las peores en todos los sentidos, y eso, sumando a cierta irritabilidad que no me dejaba en paz.
No estaba en Riad, pero cada minuto en esta guerra invisible traspasaba mi energía, y literalmente estaba acabando con mi estabilidad emocional.
Víctor y yo hemos pasado días entre reuniones, informes y estrategias. Esta vez, la discusión en el gabinete de la Unión Europea gira