Zahar…
A veces me preguntaba si todo esto se trataba de una maldición. Me preguntaba si yo realmente tenía un sello que iba por allí destruyendo vidas, o si simplemente este era mi destino y el destino de los que decidía amar.
Lidia nunca se movió, aunque le imploré. Las ambulancias y los paramédicos llegaron 15 minutos después de que los encontramos, pero luego de que examinaron su cuerpo, se hizo presente la policía, para decir que iban a entrar en un proceso de identificación.
Teníamos horas