UN SUEÑO CUMPLIDO.
UN SUEÑO CUMPLIDO.
Dos meses después, la vida había seguido su curso con cambios significativos para todos. En el departamento, Sara miraba a Olivia, la hija de Elara, con una mezcla de alegría y melancolía.
―Hola, cielo, ¿te gusta la tía Sara? ¿Sí? ¿Verdad que iremos de compras?
La pequeña Olivia sonrió y sus lindos ojos azules brillaron, haciendo que Sara sintiera una opresión en el pecho. Desde que se enteró del embarazo de Elara, no había podido dejar de pensar en su propio embarazo y lo to