SANA Y SALVA.
SANA Y SALVA.
Los segundos pasaron como horas hasta que el monitor mostró señales de recuperación. El corazón de Rose comenzó a latir con más fuerza, recuperando un ritmo más estable. Adrián y el equipo continuaron la operación con renovada urgencia, conscientes de que cada momento era precioso. La habilidad del especialista y la rápida respuesta del equipo médico habían superado la complicación, pero la operación aún no había terminado.
Con manos estables y una concentración absoluta, trabajar