ERES SOLO UNA AMANTE.
ERES SOLO UNA AMANTE.
Elara empujó la pesada puerta de cristal del hospital y entró en el estéril y familiar ambiente. El olor a antiséptico y la luz blanca la golpearon con recuerdos de visitas pasadas, pero esta vez, su corazón latía con la emoción de compartir su reciente viaje a Francia con Rose. Subió apresuradamente las escaleras, y al llegar a la habitación de Rose, sus ojos encontraron la figura cansada pero sonriente de su hermanita.
― ¡Rose!
― ¡Elara! ―la niña le dio la más hermosa