CHANTAJE.
CHANTAJE.
―Así que esto es lo que escondías ―murmuró Bridget con una sonrisa divertida. ―Resulta que estás en negocios sucios, y no solo eso, también tienes tus fetiches sexuales ―chasqueó la lengua. ―Muy malo para usted, senador, muy malo.
Sacó el USB y lo guardó en su bolso; esta información era demasiado valiosa, y pensaba sacarle provecho. Wilfred iba a tener que pagar un alto precio si quería que ella se la entregara. Más tarde, se preparó para salir.
― ¿Te vas? ―preguntó Renata. ―Quería