CELOS DESCONTROLADOS.
CELOS DESCONTROLADOS.
Nathaniel abrió los ojos y un fuerte dolor de cabeza lo azotó. Miró a su alrededor y se encontró en una habitación que no era la suya, en una cama que no le pertenecía. A su lado, el espacio vacío en las sábanas le aseguraba que Elara había estado allí. Una sonrisa se dibujó en sus labios al recordar vagamente que ella lo había llevado a su habitación, preocupada por su estado, y él estaba más que contento de haber dormido a su lado.
Se levantó dispuesto a salir a buscarl