CARA A CARA.
CARA A CARA.
CHICAGO.
―Señor, todo está listo para su discurso ―informo el asistente.
Wilfred se giró y asintió; sin embargo, su mente estaba en otra parte, miraba su teléfono cada cierto tiempo esperando la llamada de Manuel, su mano derecha. La puerta se abrió nuevamente y Wilfred giro y dijo.
―Diles que salgo en 10 minu…
Las palabras se cortaron cuando vio a Naomi parada en la puerta, sus ojos rojos le decían que había estado llorando, las ojeras confirmaban que no había dormido en horas