UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 48: El secreto del palacio
UN PACTO CON EL DIABLO. CAPÍTULO 48: El secreto del palacio
Kenneth se cubrió el rostro con una mano antes de girarse en dirección a Leny y hacer un puchero, porque no podía creer que el duque le pusiera aquello como condición.
—¿Es en serio?... ¡Pero es ridículo! —protestó, mirando al duque con los ojos entrecerrados como si sospechara que todo era una broma a su costa—. No puedo creer que sea obligatorio tener el cabello largo, ¿no alcanza con que el nombre sea largo?
Leny suspiró, pero había