UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 7. Un niño arrogante y engreído
UN ESPOSO DE REEMPLAZO. CAPÍTULO 7. Un niño arrogante y engreído
Sus manos se movían con la precisión de quien sabe exactamente lo que provoca. Era firme y cuidadoso mientras deslizaba el filo del cuchillo por los restos del vestido de encaje que ella llevaba. Cada botón cortado era seguido por el aliento cálido de Konstantine, porque ni siquiera llegaba a besarla y sabía que no lo necesitaba. Podía ver sus nudillos pálidos aferrados a la madera del tocador frente al espejo, el mismo que le dev