HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 55. Un momento para la reconquista
HERIDAS PERFECTAS. CAPÍTULO 55. Un momento para la reconquista
El aire en la sala del tribunal se volvió más denso que nunca. La sentencia estaba dictada, pero Mera no parecía dispuesta a aceptar su derrota. Su rostro, antes impecable, ahora estaba enrojecido por la rabia, y sus ojos brillaban con furia mientras miraba a Mikhail. Él, en cambio, permanecía tranquilo, como si estuviera viendo una obra de teatro mediocre.
—¡Esto es inaceptable! —gritó Mera, golpeando con ambas manos la mesa frente