CAPÍTULO 81. No hay justificación
El problema era que, después de confiar en Grayson y de sentirse tan traicionada; Serena, de verdad, sentía que no podía confiar en sus instintos cuando se trataba de los hermanos Blackwell. Sin embargo, no podía negar que ni uno solo de los momentos que había compartido con Percy le habían parecido fingidos.
Frente a ella, el muchacho respiró hondo y negó con tristeza.
—Si quieres saber la verdad, es esta: soy realista, cínico y desapegado. Quizás hasta tengo