CAPÍTULO 80. Mi alma y el resto de mi vida
CAPÍTULO 80. Mi alma y el resto de mi vida
Frustrado era poco para describir cómo se sentía. Estaba aturdido, esa era la pura verdad. Serena había sido como un tren que le había pasado por encima, y ni siquiera entendía lo que estaba sucediendo. Finalmente, Grayson se dejó caer en una de aquellas sillas y enfrentó la mirada preocupada de Kenneth.
—Dime que todo salió bien. ¡Por Dios, dime que el lanzamiento fue un éxito! —suplicó, pero por desgracia, su mejor amigo no tenía nada bueno que decir