Susan captó la mirada de desdén de Leo mientras él miraba el arbolito frente al que ella se había detenido. —¿Qué? —preguntó ella.
—Es que es tan… pequeño —respondió Leo.
—¿Qué les pasa a los hombres con el tamaño de los árboles? Es como una especie de obsesión fálica. Te prometo que el tamaño de tu árbol no refleja en absoluto el tamaño de tu… virilidad. ¿De acuerdo?
Él puso los ojos en blanco y se dirigió al siguiente árbol más grande. —¿Hacías esto con tus padres cuando eras niño? ¿Ir a elegi