Susan parpadeó. ¿Hablaba en serio? ¿Valía la pena celebrar su matrimonio? En voz alta, preguntó: "¿Salir? ¿Adónde?".
"Adonde quieras. Solo para divertirnos un rato".
Lo miró con los ojos entrecerrados, buscando en su rostro alguna intención oculta. "No tengo muchas ganas, Leo".
Él se encogió de hombros, imperturbable. "Entonces déjame cambiar eso. ¿Qué tal un lugar conocido? ¿Mi club, The Summit?".
Susan hizo una pausa. The Summit no era precisamente su idea de una velada relajante, pero era me