—¿Qué significa todo esto? —preguntó ella, frunciendo el ceño cuando él por fin se enderezó, secándose las manos con un pañuelo que sacó del bolsillo.
El joven se encogió de hombros—. Significa que tendré que remolcar tu coche hasta el taller y arreglarlo allí.
¡Eso era lo que ella había pensado! —Gracias —suspiró—. Supongo que será mejor que llame a un taxi…
—No hace falta —interrumpió con una voz que empezaba a irritarla.
Susan se volvió hacia Leo con ojos gélidos—. ¿Qué? —espetó con resignac