Pasaban los días y no tenía una sola pista de Sofía, solo tenía su cadena que había encontrado tirada junto al lago. Estaba desesperado, no comía, no dormía, no respiraba. Era como si estuviera viviendo una pesadilla. Las autoridades habían empezado a buscarla por todas partes, pero no habían encontrado nada.
Yo salía desde muy temprano hasta muy tarde a buscarla, pero no hallaba nada. Era como si la tierra se la hubiera tragado. Mi mamá y mi hermana me suplicaban que tuviera calma y que comier