El aire en la cámara del Templo del Primer Sol estalló en un rugido de acero, magia y violencia encarnizada.
Los doce guerreros de la guardia de élite de la Escarcha se arrojaron sobre la comitiva como una marea de hierro oxidado y pieles de oso. Eran combatientes curtidos en las guerras del norte, insensibles al dolor y fortalecidos por los elixires oscuros que los chamanes de Thorgrim les administraban antes de la batalla.
Darek no esperó el impacto. El Rey Alfa se movió como una sombra mortí