A la mañana siguiente Ilse fue despertada por besos en todas partes, poder sentir esas manos gruesas en todo su cuerpo la hizo sentir deseada, abrió sus ojos lentamente y vio a Burak, este sonrió la cargo poco a poco y le llevo al baño, debían salir temprano pero así de melosos no querían separarse, Burak encendió el agua caliente y la ayudo a bañarse.
- ¿Te imaginas estar así siempre?
-No lo imagino, lo deseo mi amor.
-Te amo Ilse Dube.
-Y yo a ti Frederick Lavoie, extraño llamarte así mi amor