"Irina"
Toqué el timbre y esperé. No tardó en abrirse la puerta. Me miró con sorpresa, hacía mucho tiempo que no aparecía y nunca aparecía de noche.
—¡Pero mira esto! Para que estés aquí a esta hora, cosa buena no es, ¿verdad, Irina? —Valeria me dio una sonrisa extraña.
—¡Qué geniecita! —Ya estaba impaciente, todo lo que ya había pasado ese día ya me había agotado.
—¿Qué quieres? —Valeria preguntó ahí, en la puerta.
—Ay, Valeria, déjame entrar y hablamos. —La empujé a un lado, entré y me ti