"Hana"
Samantha y yo finalmente habíamos terminado de decorar la casa nueva, estaba tan feliz mirando aquellas habitaciones llenas de vida y tan a nuestra imagen, que ni me aguantaba. Mis hijos ya tenían un poco más de tres meses de vida y todavía nos quedaríamos en el departamento hasta el cumpleaños de Giovana, que sucedería en unos tres meses, aunque ella pensaba que nos quedaríamos hasta finales de año.
El problema fue explicarle esto a Giovana, pero Rafael la convenció de que sería mucho más significativo si nos mudáramos cerca de las fiestas de fin de año y ella estuvo de acuerdo con eso, es decir, su acuerdo tuvo un precio, que fue pagado por Anderson, y Rafael ni quiso saber qué era.
Y hablando de Anderson, ya no se quedaba con Giovana todo el tiempo, pero los dos estaban más enamoraditos que nunca. Anderson ahora cuidaba del bar, como había sido decidido por Rafael, y estaba en la universidad. Todavía recuerdo cuando hizo los exámenes, estaba tan preocupado, sentía un miedo