Capítulo 67: Imposible resistir
Ah, pero yo no iba a dejarlo así nomás. ¿Quiere provocar? Entonces vamos a ver si aguanta.— Me tiré sobre él en un beso feroz mientras le abría el pantalón y me arrodillaba en el asiento del auto. Miré su enorme erección, dura y palpitante, y lamí mis labios, cayendo de boca sobre su miembro maravilloso. Lamí la punta de su pene que brillaba con su pre-semen, chupé solo la punta y volví a lamer, lamí hasta su base; era grande, grueso y delicioso. Lamí de vuelta la punta y lo metí en mi boca, esc