Tom no tardó mucho en regresar, ella le sonrió, estaba tratando de mantener su mente despejada, era su primera cita en más de cinco años y no permitiría que sus pensamientos la controlaran, muy pocas veces lo conseguía con éxito por eso sufría constantemente de ansiedad.
Tom se sentó frente a ella, le sonrió diciéndole: - eres hermosa ¿sabes?
La miró a los ojos pero sonrisa de ella se había esfumado al detallarlo cuando se había sentado frente a ella, su camisa perfectamente planchada estab