CAPÍTULO 59. De la desesperación a un verdugo con exceso de crueldad
CAPÍTULO 59. De la desesperación a la confesión
Brenda gritaba como si eso fuera a salvarla, pero lo cierto era que aquel cuartucho de mala muerte con olor a humedad y óxido, parecía ser solo la antesala del infierno al que iba a entrar.
—¡¿Qué estás haciendo, Jackson?! ¡Suéltame ahora mismo! —demandó.
Pataleaba en la camilla, pero tenía los brazos firmemente atados a los costados con correas acolchadas. El cuero se le clavaba en la piel, pero no tanto como el miedo que empezaba a abrirse paso