CAPÍTULO 21. De la cercanía a un descubrimiento atroz
CAPÍTULO 21. De la cercanía a un descubrimiento atroz
—¿Estás completamente segura de que quieres hacer esto?
—Estoy segura de que no quiero que Pamela meta las narices en nada más —respondió ella, sin rodeos—. Si usamos nuestros nombres reales, va a encontrar la forma de intervenir. Ya la conozco. Así que elige dos nombres que te gusten y listo.
Jackson asintió, mordiéndose el labio. No era una respuesta cálida, pero sí sensata; y lo peor era que tenía razón.
—Mi madre siempre ha sido manipula